



4 platusas de medio kilo cada una preparada en lomos y con piel (sin piel también está rica, es cuestión de gustos)
Aceite de oliva virgen, el más suave que encuentres
Sal
1 huevo batido
Harina (opcional)
Dientes de ajo (si te gustan)

Machaca los ajos con piel y todo. Prepara los filetes de platusa: échales sal y pásalos por el rebozo elegido: harina y huevo (por este orden), o solo huevo.
Calienta el aceite en la sartén como ya sabes, y cuando esté preparada introduce los ajos machacados (si te gusta comerte los ajos o el aceite con aroma a ajo) y los trozos de pescado de pocos en pocos.
Da la vuelta varias veces a las porciones, no solo para que se hagan bien por todos los lados, sino también para que no se lleguen a dorar demasiado. El pescado rebozado ha de estar doradito, pero no negro. Para unos filetes de platusa calcula aproximadamente 2 minutos de cada lado en total. Recuerda dejar unos instantes entre tanda y tanda para que se caliente el aceite.
