
Tanto la platusa negra como la platusa rubia se pueden preparar de diferentes maneras: a la plancha, al horno, a la brasa, fritas o en papillote, bien en entero, en rodajas o fileteadas. Al ser de carne tersa admiten todo tipo de elaboraciones. La platusa rubia rebozada por ejemplo, ¡suele tener muchísimo éxito entre los más peques de la casa!