
Sé, que a través de nuestra alimentación somos capaces de despertar enfermedades y trastornos y también de controlarlos y prevenirlos, y me encanta saber qué hay en cada plato y en cada alimento, que me da y que me quita…y además me encanta comer!!!
Y la niña de mis ojos en este tema, y porque lo llevo mis raíces, es el PESCADO.
Tenemos que hablar largo y tendido de las virtudes del pescado, sus cualidades, sus beneficios para nuestra salud y las mejores formas de cocinarlo para ello, tenemos que hablar de especies, productos…curiosidades, anécdotas y peculiaridades…pero siempre hay que empezar desde el principio, y hoy, toca hacer historia.
Mi preciosa pescadería la abrió mi abuela hace exactamente 80 años. El 23 de febrero de 1938 el ayuntamiento de San Sebastián asignó a mi abuela el puesto número 12 de pescadería del mercado de la Bretxa por 125 pesetas de las de entonces.
Ella venía de un precioso pueblo del interior de Navarra, Arbizu, y lo único que conocía del pescado era el carro de madera con pescado casi podrido, y con un gran séquito de moscas, que pasaba por su pueblo de vez en cuando. Cuando las necesidades de la vida le obligaron a emigrar a Donostia y tuvo la ocasión, montó su propio negocio, una pescadería en el Mercado de la Bretxa.





