
El rodaballo es un pescado que siempre ha gozado de muy buena prensa, de carne recia, piel gelatinosa y muy agradable de comer. Lleva muchos años presente en las cartas de los mejores restaurantes. Es excelente a la brasa o al horno en entero, pero también está soberbio en lomos a la plancha o en una salsa meunière.